CIFRAS DEL COMERCIO EXTERIOR BOLIVIANO 2025
02 SEPTIEMBRE

AGROCIFRAS

Sistemas alimentarios: Siete prioridades para acabar con el hambre y proteger el planeta

Sistemas alimentarios: Siete prioridades para acabar con el hambre y proteger el planeta

El sistema alimentario mundial está en desorden. Una de cada diez personas está desnutrida. Uno de cada cuatro tiene sobrepeso. Más de un tercio de la población mundial no puede permitirse una dieta saludable. Los suministros de alimentos se ven interrumpidos por olas de calor, inundaciones, sequías y guerras. El número de personas que pasaban hambre en 2020 fue un 15 % más alto que en 2019, debido a la pandemia del COVID-19 y los conflictos armados 1.



Joachim von Braun, Kaosar Afsana, Louise O. Fresco y Mohamed Hassan

Nuestro hábitat planetario también sufre. El sector alimentario emite alrededor del 30% de los gases de efecto invernadero del mundo. La expansión de las tierras de cultivo, los pastos y las plantaciones de árboles genera dos tercios de la pérdida de bosques (5,5 millones de hectáreas por año), principalmente en los trópicos 2. Las malas prácticas agrícolas degradan los suelos, contaminan y agotan los suministros de agua y reducen la biodiversidad.

A medida que estas interrelaciones se vuelven claras, los enfoques de los alimentos se están desplazando, pasando de las cadenas de producción, consumo y valor hacia la seguridad, las redes y la complejidad. Las recientes crisis en torno al calentamiento global y COVID-19 han agravado las preocupaciones. Los legisladores han tomado nota.

En septiembre, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, convocará una Cumbre de Sistemas Alimentarios. Esta es solo la sexta cumbre de la ONU sobre alimentos desde 1943, y la primera con jefes de estado en la Asamblea General de la ONU. A un grupo de científicos destacados, conocido como Grupo Científico, se le ha encomendado la tarea de garantizar que la ciencia que sustenta la cumbre de 2021 sea sólida, amplia e independiente. Nosotros, los autores, somos el presidente y los vicepresidentes de este grupo. Aunque estos enfoques son familiares en áreas como el cambio climático y la biodiversidad, esta es la primera vez que los científicos se han involucrado explícitamente en discusiones multilaterales sobre alimentos (ver Nature 595 , 332; 2021).

El sistema alimentario mundial necesita una renovación, en las políticas e instituciones, así como en los frentes social, empresarial y tecnológico 3. La ciencia es una lente para asegurarse de que los cambios se integren y entreguen colectivamente mejores resultados. Pero la tarea es desafiante. Los alimentos abarcan muchas disciplinas, entre ellas la agricultura, la salud, la ciencia del clima, la inteligencia artificial y la ciencia digital, la ciencia política y la economía. Los efectos indirectos y adversos de las políticas sobre el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la salud deben tenerse en cuenta en los verdaderos costos de los alimentos; se estima que son aproximadamente el doble del valor de mercado actual del consumo de alimentos a nivel mundial 4. Una variedad de voces es crucial. El Grupo Científico está colaborando con cientos de expertos de la sociedad civil, incluidos los pueblos indígenas, las organizaciones de productores y jóvenes y el sector privado.

Aquí destacamos los roles clave que los científicos deben asumir para acelerar la transformación hacia sistemas alimentarios más saludables, sostenibles, equitativos y resilientes. Estas siete prioridades reflejan la base de pruebas del Grupo Científico, que comprende más de 50 informes y resúmenes (consulte go.nature.com/3dtoazu).

Siete prioridades

Se necesitan avances impulsados por la ciencia para abordar los siguientes desafíos.

Acabar con el hambre y mejorar las dietas. Los científicos deben identificar las condiciones óptimas y las oportunidades de inversión para hacer que los alimentos saludables y nutritivos estén más disponibles, asequibles y accesibles. Las medidas que mejoran conjuntamente más de uno de estos son las más efectivas. Por ejemplo, el aumento del riego en pequeñas granjas en Tanzania y Etiopía ha mejorado la productividad, la diversidad de la dieta y los ingresos de los agricultores 5.

Tres grandes cambios en el juego son: mejorar la investigación y el desarrollo en la agricultura y la alimentación para aumentar la productividad de una manera sostenible; reducir drásticamente el desperdicio y las pérdidas de alimentos; y agregar componentes de ingresos y nutrición a los programas de protección social. Las prioridades de investigación para reducir el desperdicio incluyen la ampliación de la energía solar y las tecnologías de almacenamiento de baterías para hacer que el procesamiento y la conservación de alimentos sean más asequibles. Las nuevas formas de envasado que utilizan materiales reciclados, recubrimientos de nanomateriales e incluso películas comestibles mantendrían los alimentos frescos durante más tiempo. Los programas de alimentación escolar, junto con los incentivos para mantener a los niños en la educación (como raciones para llevar a casa para los padres) han tenido éxito en Malí, por ejemplo, donde aumentaron la matrícula escolar en 10 puntos porcentuales 6. Bajo los bloqueos de COVID-19, estos tipos de programas se volvieron aún más relevantes.

Los investigadores también deben estudiar las barreras de comportamiento para una alimentación saludable, como picar bocadillos bajo estrés. Deben desarrollar pautas de políticas para las etiquetas educativas de los alimentos y modelar los impactos de imponer impuestos y regulaciones a los alimentos no saludables (como el azúcar y las grasas trans). También deben establecerse las propiedades saludables de los alimentos enriquecidos y las carnes cultivadas.

Reducir el riesgo de los sistemas alimentarios. Cuanto más globales, dinámicos y complejos se vuelven los sistemas alimentarios, más abiertos están a nuevos riesgos. Los científicos deben mejorar la forma en que comprenden, monitorean, analizan y comunican tales vulnerabilidades. Por ejemplo, las sequías, la expansión de los biocombustibles y la especulación financiera tras la repentina imposición de barreras comerciales provocaron aumentos de los precios de los alimentos en 2008 7. La pandemia de COVID-19 y los conflictos armados han sacudido las cadenas de valor de los alimentos en África este año, lo que ha hecho subir los precios de los alimentos. Existen iniciativas exitosas que combinan observaciones sobre el terreno de los sistemas alimentarios y la nutrición con pronósticos. Estos incluyen FEWS NET ( https://fews.net) y los análisis conjuntos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación y el Programa Mundial de Alimentos sobre alertas tempranas de inseguridad alimentaria 8.

Se necesitan políticas y soluciones económicas. Por ejemplo, los nuevos productos de seguros con la ayuda de la teledetección y las previsiones meteorológicas proporcionarían cobertura para las cosechas y el ganado perdidos. Los sistemas de riego con energía solar reducirían el riesgo de sequía. Las aplicaciones para teléfonos inteligentes proporcionarían a los agricultores información sobre las plagas locales de los cultivos, los riesgos climáticos y las oportunidades de mercado; ya se utilizan en Kenia, Senegal, India y Bangladesh 9. Se necesitan esquemas de pago para alentar a los agricultores a administrar y capturar carbono en suelos y árboles, y comercializarlo.

Proteger la igualdad y los derechos. La pobreza y las desigualdades asociadas con el género, la etnia y la edad restringen el acceso de muchas personas a alimentos saludables. Los investigadores socioeconómicos deben sugerir formas inclusivas de transformar los más de 400 millones de pequeñas explotaciones agrícolas en todo el mundo. Deben identificar vías para salir de acuerdos injustos y equitativos sobre la tierra, el crédito y el trabajo, y potenciar los derechos de las mujeres y los jóvenes. Por ejemplo, si los hogares encabezados por mujeres en el sur de Etiopía tuvieran los mismos recursos que los encabezados por hombres, su productividad en maíz (maíz) aumentaría en más del 40 %, para igualar la de estos últimos 10 .

La protección de los derechos sobre la tierra de los pequeños agricultores, las mujeres y los pueblos indígenas es primordial. La tecnología puede garantizar la transparencia y la eficiencia. Por ejemplo, el uso de libros de contabilidad de derechos de propiedad de blockchain para asignar tierras podría ser una oportunidad en Ghana 11. A escala transnacional, la Land Matrix Initiative recopila y comparte datos sobre grandes adquisiciones e inversiones de tierras en países de ingresos bajos y medianos; Cubre acuerdos en casi 100 países en todo el mundo. Se necesitan soluciones similares para proteger los derechos territoriales de los pueblos indígenas 12. También se requieren esfuerzos para desarrollar la capacidad de investigación local, programas educativos en torno a la alimentación y la agricultura, y oportunidades de capacitación y financiamiento en las zonas rurales.

Impulsar la biociencia. Los investigadores deben encontrar formas de restaurar la salud del suelo y mejorar la eficiencia de los cultivos, el mejoramiento de cultivos y la recarbonización del suelo y la biosfera. Los vínculos entre todos los sistemas terrestres deben considerarse en conjunto, lo que se conoce como enfoque de Una sola salud (consulte go.nature.com/3jy7ekh).

Es necesario promover fuentes alternativas de proteínas saludables, como las proteínas de origen vegetal y las derivadas de insectos, incluso para la alimentación animal. Deben investigarse las técnicas de fitomejoramiento que capturan nitrógeno del aire para reducir la necesidad de fertilizantes y aumentar los nutrientes. Se debe aplicar la ingeniería genética y la biotecnología para aumentar la productividad, la calidad y la resistencia de los cultivos a las plagas y la sequía. Los ejemplos recientes incluyen variedades de banano que son resistentes a las enfermedades fúngicas del marchitamiento por Fusarium y berenjenas Bt resistentes a las plagas . Para ampliar el acceso a las tecnologías de las biociencias, se deben abordar los derechos de propiedad intelectual, las habilidades y el intercambio de datos.

Proteja los recursos. Se necesitan herramientas para ayudar a las personas a gestionar los suelos, la tierra y el agua de forma sostenible. Por ejemplo, los dispositivos digitales portátiles y la teledetección pueden rastrear las concentraciones de carbono del suelo y otros nutrientes. Los sistemas de inteligencia artificial y los drones permiten a los agricultores detectar áreas que necesitan riego, fertilización y protección contra plagas. Los microbios del suelo se pueden aprovechar para mejorar la estructura del suelo, el almacenamiento de carbono y los rendimientos. Los investigadores deben adaptar y ampliar estas tecnologías.

Es necesario proteger la biodiversidad y las bases genéticas. Deben conservarse las variedades de semillas y explorarse sus fenotipos y genotipos en los contextos del cambio climático y la nutrición. Los sistemas alimentarios y forestales tradicionales, incluidos los de los pueblos indígenas, deben comprenderse mejor y apoyarse en los sistemas nacionales de investigación agrícola. Se debe explorar la cooperación para el beneficio mutuo, como se ha hecho para la adaptación climática en las áreas indígenas de los Estados Unidos 13.

Sostenga los alimentos acuáticos. Hasta ahora, la mayor parte de la atención prestada a los alimentos se ha centrado en la agricultura basada en el suelo. Los peces, mariscos y plantas acuáticas como las algas tienen mucho que ofrecer nutricional y ambientalmente. Los alimentos acuáticos deben integrarse mejor en la comprensión de los sistemas alimentarios 14. Los investigadores deben buscar formas de aumentar la diversidad nutricional en los alimentos acuáticos y secuestrar carbono en ambientes marinos y de agua dulce.

Se necesitan perspectivas de ciencia ecológica y cooperación e instituciones globales para hacer sostenible la recolección de océanos, aguas costeras y recursos de agua dulce y proteger la biodiversidad. Es necesario prestar atención a la sostenibilidad de los sistemas de alimentación de peces; por ejemplo, explorando el uso de la cría de insectos, leguminosas modificadas ricas en aceite y microalgas como alimento para peces.

Aproveche la tecnología digital. Los robots, los sensores y la inteligencia artificial se utilizan cada vez más en las granjas: para cosechar y ordeñar vacas, por ejemplo. Los sensores pueden monitorear el origen y la calidad de los ingredientes y productos a lo largo de la cadena de procesamiento de alimentos para reducir las pérdidas y garantizar la seguridad alimentaria. Pero la mayoría de los agricultores y productores aún no tienen acceso. Para difundir los beneficios, los dispositivos deben ser más baratos y fáciles de comprar y usar. Deben desarrollarse servicios de alquiler similares a Uber para maquinaria agrícola, como se ha hecho con los tractores en India. Será necesario ampliar el suministro de electricidad rural, junto con la formación y la educación en tecnología de la información.

Primeros pasos

La Cumbre de sistemas alimentarios de 2021 es una gran oportunidad para acabar con el hambre para 2030 y poner en marcha un sistema alimentario sostenible. Cumbres anteriores han generado cambios: creación de la FAO (después de 1943); el fortalecimiento de la asociación mundial de investigación alimentaria CGIAR y la fundación del Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (después de 1974); acelerar el derecho humano a la alimentación (2002); y el establecimiento de sistemas de seguimiento para advertir sobre las crisis de los precios de los alimentos (2009).

Sin embargo, la amplitud de la agenda 2021 podría ser un obstáculo para lograr sus objetivos. Para evitar fallas, los delegados deben concentrarse. Deben priorizar el establecimiento de un marco rector para transformar los diversos sistemas alimentarios nacionales y locales, así como las redes mundiales, con los desafíos del comercio, las finanzas, el clima, la innovación y la gobernanza.

Los debates serán feroces. La comida es un tema polémico. Abundan los desacuerdos sobre los objetivos, las vías y la velocidad del cambio, y los roles de la ciencia y la tecnología, el sector privado y la ONU. Por ejemplo, algunos ven la agroecología como la única forma aceptable de agricultura; algunos ven la biotecnología y la edición de genes como peligros; otros ven oportunidades. El Grupo Científico ha tenido como objetivo ofrecer una base científica a esta diversidad de perspectivas.

Acciones y objetivos

Una vez que se acuerden los planes, la Cumbre de Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas deberá pasar a la implementación. Aquí están nuestras sugerencias.

Primero, impulse las finanzas. En el frente de la investigación, proponemos que los gobiernos asignen a la investigación alimentaria al menos el 1% de la proporción del producto interno bruto de sus países que se relaciona con los sistemas alimentarios. Muchos países gastan solo la mitad de eso. Los países menos desarrollados deberían recibir ayuda para alcanzar un nivel similar. Para acabar con el hambre de los más pobres, proponemos el establecimiento de un fondo especial. Esto sería apoyado por donantes de ayuda al desarrollo y bonos respaldados por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Se requerirían investigaciones y modelos sobre la implementación y los impactos.

En segundo lugar, aumentar la capacidad científica. El fondo especial podría utilizarse para fortalecer la capacidad de investigación en países de ingresos bajos y medianos y ampliar las colaboraciones de investigación entre los sectores público y privado, y entre agricultores, empresas emergentes en cadenas de valor alimentarias y comunidades científicas. Compartir la infraestructura de investigación y los datos entre el sur global y el norte global sería un buen comienzo.

En tercer lugar, fortalecer las interfaces entre ciencia y política. En marcado contraste con muchos otros campos, la agricultura, la seguridad alimentaria y la nutrición no cuentan con un acuerdo o convención internacional para consolidar acciones. Hacemos un llamado a la Cumbre de Sistemas Alimentarios de la ONU y a los estados miembros de la ONU para explorar un tratado intergubernamental o convención marco sobre sistemas alimentarios, análogo a las convenciones sobre clima, biodiversidad y desertificación acordadas en Río de Janeiro en 1992. El marco deberá incluir un organismo científico independiente fuerte que proporciona asesoramiento sobre políticas en el seguimiento de la cumbre. Recomendamos que todas las organizaciones científicas y academias con investigación relacionada con los alimentos se incluyan en un proceso preparatorio.

Llevar las herramientas de la ciencia a la mesa ayudará a transformar el sistema alimentario mundial para acabar con el hambre y lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU para 2030.

Nature 597 , 28-30 (2021)

doi: https://doi.org/10.1038/d41586-021-02331-x

Referencias

  1. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, UNICEF, Programa Mundial de Alimentos y Organización Mundial de la Salud. El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2021 (FAO, 2021).
  2. Pendrill, F., Persson, UM, Godar, J. y Kastner, T. Environ. Res. Letón. 14 , 055003 (2019).
  3. Organización para la cooperación económica y el desarrollo. Haciendo mejores políticas para los sistemas alimentarios (OCDE, 2021).
  4. Hendriks, S. et al. The True Cost and True Price of Food (Naciones Unidas, 2021).
  5. Passarelli, S., Mekonnen, D., Bryan, E. y Ringler, C. Sec . De alimentos . 10 , 981–997 (2018).
  6. Ahr, E., Tranchant, J.-P, Diallo, AS & Gelli, A. J . Dev. Semental. 55 (Supl. 1), 7–28 (2019).
  7. Kalkuhl, M., von Braun, J. y Torero, M. (eds) La volatilidad de los precios de los alimentos y sus implicaciones para la seguridad y las políticas alimentarias (Springer, 2016).
  8. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación y Programa Mundial de Alimentos. Análisis de alerta temprana de la FAO y el PMA de los puntos críticos de inseguridad alimentaria aguda, julio de 2020 (FAO y PMA, 2020).
  9. Baumüller, H. En Handbook on ICT in Developing Countries: 5G Perspectives (eds Skouby, KE, Williams, I. y Gyamfi, A.) 191–210 (River, 2017).
  10. Gebre, GG, Isoda, H., Rahut, DB, Amekawa, Y. y Nomura, H. GeoJournal 86 , 843–864 (2021).
  11. Mintah, K., Boateng, FG, Baako, KT, Gaisie, E. y Otcherea, GK Land Use Policy 109 , 105635 (2021)
  12. Organización para la Agricultura y la Alimentación. El documento de White / Wiphala sobre los sistemas alimentarios de los pueblos indígenas (FAO, 2021).
  13. Equipo del Menú de Adaptación Tribal. Dibaginjigaadeg Anishinaabe Ezhitwaad: Un menú de adaptación climática tribal (Comisión de Vida Silvestre y Pesca de los Grandes Lagos de la India, 2019).
  14. Lubchenco, J., Haugan, PM y Pangestu, ME Nature 588 , 30–32 (2020).

    Traducción: Cecilia González P.

Publicado: 02 de septiembre de 2021

Fuente: Nature

Atrás

También puede interesarte leer


´