El aumento de la productividad agrícola combinado con la conservación del medio ambiente es uno de los grandes retos a los que se enfrentan los agricultores. Lograr un desarrollo sustentable en el campo es sumamente beneficioso para el óptimo desarrollo agrícola, pero requiere los conocimientos y aplicaciones adecuados.
Una de las grandes formas de combatir la crisis ecológica y aumentar los rendimientos en el campo es la agricultura sustentable, una forma equilibrada y responsable de concebir los cultivos y la agricultura.
Siga leyendo para saber en qué consiste este tipo de agricultura, cuáles son sus ventajas y mejores prácticas y cómo puede ayudarle a ser más productivo, creando un futuro más verde.
La agricultura sustentable es la práctica de la agricultura que busca un equilibrio entre las dimensiones medioambiental, económica y social. Implica controlar la complejidad de los sistemas agrícolas y crear soluciones innovadoras a los problemas observados.
Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), los objetivos de la agricultura sustentable son satisfacer las necesidades alimentarias conservando el suelo, el agua y los recursos energéticos y evitando la degradación del medio ambiente de forma económicamente viable y socialmente aceptable.
Existen varios aspectos en esta práctica, que caracterizan diferentes formas de alcanzar estos objetivos. Algunos de los tipos de agricultura sustentable son la agricultura biodinámica, agricultura orgánica, agricultura ecológica, agricultura natural, agricultura ecológica y la agricultura regenerativa.
Cada una de ellas tiene sus propias especificidades, ya sea en el país en el que se aplican o en el ámbito de estudio en el que se desarrollan. Sin embargo, todas coinciden en que su objetivo es preservar el entorno natural y aumentar la productividad de los cultivos, sin comprometer la capacidad productiva de las generaciones futuras.
Publicado: 22 de septiembre de 2026
Fuente: FAO
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