Para satisfacer las demandas de una población mundial en crecimiento, la agricultura necesita producir alrededor de un 50 % más de alimentos, piensos y fibra para 2050 en comparación con los volúmenes que generó en 2012, según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El logro de estos objetivos ejercerá una presión adicional sobre los recursos hídricos, terrestres y del suelo, ya de por sí sobrecargados. En un número cada vez mayor de regiones, la seguridad alimentaria y los sistemas agroalimentarios están en riesgo debido a prácticas insostenibles de gestión de los recursos naturales, la expansión urbana, la mayor demanda de alimentos, agua, energía y biomateriales, y las persistentes desigualdades sociales y de género en el acceso a los recursos y su gobernanza. La FAO estima que más de 1600 millones de hectáreas (ha) de tierra, que corresponden a más del 10 % de la superficie terrestre mundial, se han degradado debido a prácticas insostenibles de uso y gestión de la tierra. Más del 60 % de esta degradación se produce en tierras agrícolas (incluidas las tierras de cultivo y los pastizales), lo que crea una presión sin precedentes sobre los sistemas agroalimentarios mundiales. A nivel mundial, las áreas urbanas duplicaron su tamaño en solo dos décadas, creciendo de 33 millones de hectáreas (Mha) en 1992 a 71 Mha en 2015. Esta expansión consumió 24 Mha de algunas de las tierras de cultivo más fértiles, 3,3 Mha de tierras forestales y 4,6 Mha de matorrales.
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Publicado: 02 de diciembre de 2025
Fuente: FAO