El Cenaca desarrolla nuevas variedades de caña e incorpora herramientas moleculares y biotecnológicas para reducir procesos de mejoramiento que actualmente pueden demandar unos 12 años. Su variedad 18-194 registra alrededor de 16,5% de sacarosa
El Centro Nacional de la Caña de Azúcar (Cenaca), dependiente del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF), fortalece sus trabajos de investigación y transferencia tecnológica dirigidos al sector cañero, con énfasis en el desarrollo de nuevas variedades adaptadas a las condiciones productivas del país.

El Centro Nacional de la Caña de Azúcar (Cenaca), dependiente del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF), fortalece sus trabajos de investigación y transferencia tecnológica dirigidos al sector cañero, con énfasis en el desarrollo de nuevas variedades adaptadas a las condiciones productivas del país.
Iver Gonzales, ingeniero agrónomo y técnico en investigación del Cenaca, explicó que durante las actividades del sector se presentó la variedad 18 – 194, liberada a principios de año y destinada principalmente a la zafra intermedia.
De acuerdo con los resultados obtenidos en los ensayos, esta variedad presenta un contenido de sacarosa de alrededor del 16,5% y un rendimiento que puede situarse entre 320 y 360 toneladas por hectárea, dependiendo de las condiciones y de la zona donde se desarrolle el cultivo.
El investigador señaló que el Cenaca también viene evaluando otro material denominado 18-202, que se caracteriza por sus niveles de sacarosa y se encuentra en proceso de evaluación con miras a una futura liberación.
Variedades con características favorables para la cosecha
Entre las características que destacan en los materiales desarrollados por el centro está el fácil deshoje, una condición que facilita determinadas labores en el campo. Gonzales también destacó que presentan bajos niveles de torsión, una característica que puede otorgar al productor un mayor margen para decidir el momento de levantar la cosecha.
Según los ensayos realizados en diferentes zonas cañeras, los niveles de torsión registrados se encuentran aproximadamente entre 30% y 60%, dependiendo del material y las condiciones evaluadas.
“Esto le permite al cañero tener más margen de cosecha o de espera para levantar la producción”, explicó Gonzales, al señalar que esta característica puede ayudar a evitar que el productor tenga que apresurar la cosecha cuando se presentan problemas de torsión en el cultivo.
“Esto le permite al cañero tener más margen de cosecha o de espera para levantar la producción”
Publicado: 29 de agosto de 2026
Fuente: PubliAgro
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