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06 ABRIL

HISTORIAS INSPIRADORAS

Soja certificada: El que hace las cosas bien, tiene premio

Soja certificada: El que hace las cosas bien, tiene premio

La semana pasada hubo una muy buena noticia para el sistema la agroindustria argentina, el reconocimiento del sello de Agricultura Sustentable Certificada (ASC) de AAPRESID por una importante organización europea, la Federación Europea de Fabricantes de Alimentación Animal (FEFAC).



Se reconoció el sello de Agricultura Sustentable Certificada (ASC) de AAPRESID por la Federación Europea de Fabricantes de Alimentación Animal (FEFAC), una importante organización europea.
Fernando Vilella

Ellos le asignaran un precio diferencial a la soja producida bajo ese protocolo. Es el único sudamericano y el primero de uno que generó una organización de productores.

Argentina ha desarrollado un sistema productivo integral que a partir de las Buenas Prácticas de Manejo incorpora la siembra directa es decir la no remoción del suelo por el arado, la rotación de cultivos, la reposición de nutrientes, el manejo Integrado de malezas, enfermedades, insectos y otras plagas y el manejo eficiente y responsable de los agroquímicos. No es estático y evoluciona en un sistema de mejora continua. Por ejemplo en los últimos años se incorporaron los cultivos de servicio, sosteniendo al lote verde y vivo todo el año.

Muchos de los conceptos involucrados en estos enfoques no solo son originales sino que también muchas veces contra intuitivos y de las prácticas milenarias. Sembrar sin arar, mantener la vegetación mejorando los balances nutricionales y de agua, resultan a la inversa de lo que se sostenía durante siglos.

Estos cambios son fruto del empeño y sapiencia de diversos actores profesionales, empresariales, científicos, tecnólogos y reguladores públicos que han contribuido a generar un camino virtuoso cada vez mejor consolidado. Pero sin duda hay un grupo de empresarios, de primer nivel a escala global, fundamentales en esta construcción tecnológica y social reunidos en AAPRESID, la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa. Todo su accionar se centra en el objetivo de generar sistemas amigables con el ambiente y la sociedad a partir de componentes y requisitos productivos, ambientales y sociales.

AAPRESID ya fue premiada en 2017 por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, conocida como FAO con el Premio Mundial de Suelos GLINKA otorgado bajo el lema “El cuidado del planeta empieza en el suelo”. Su presidente, Pedro Vigneau, al recibirlo destacó que “es un reconocimiento a los productores argentinos, donde el 91% de la agricultura se hace en Siembra Directa, mientras que en el mundo aún el 90% se encuentra bajo labranzas”.

Como insistimos desde hace años hay crecientes exigencias de los mercados de mayor poder adquisitivo. No solo hay que hacer las cosas bien, también hay que demostrarlo fehacientemente mediante sistemas que verifiquen el cumplimiento de protocolos. En este caso dichos protocolos atienden a lo productivo, ambiental y social en forma integral.

El camino comenzó hace unos años cuando Santiago Lorenzatti, hizo su tesis de Maestría dirigido por el enorme Negro Ordoñez sobre la “Factibilidad de implementación de un certificado de agricultura sustentable como herramienta de diferenciación del proceso productivo de Siembra Directa". Este trabajo defendido en 2006 fue la base de lo que inicialmente se llamó Agricultura Certificada hace 13 años. El protocolo fue evolucionando hasta llegar al actual llamado Agricultura Sustentable Certificada. En este no se certifica un producto sino a todos los obtenidos en la rotación, es un proceso de mejora continua con metas reales y alcanzables.

Recordemos que desde fines de 2019, antes de la pandemia de COVID 19, los países miembros de la UE habían firmado el Pacto Verde, piedra basal de su desarrollo e inserción global. El mismo promueve un estricto seguimiento de los conceptos de la bioeconomía, y este fue dotado de la mayor parte de los 700 mil millones de euros votados el año pasado como salida a la crisis de la pandemia. Sus requisitos de sustentabilidad son los más estrictos del mundo y por ello aumenta el mérito de haber sido reconocidos allí.

Ahora la soja obtenida en las más de 120 mil has certificadas obtendrán un crédito, no es por mercadería entregada, lo es por la producida. A propósito de ello Tomás Mata, gerente del programa ASC, nos dice: “El sistema de créditos es una solución para lograr cadenas de suministro y compras responsables por parte de la demanda europea. Para el productor es una forma tangible de lograr un reconocimiento, y la demanda garantiza con este sistema que apoya iniciativas como ASC”-

Según el presidente de AAPRESIID, David Roggero: “El reconocimiento otorgado a los productores certificados bajo el estándar de ASC enorgullece a AAPRESID por el camino recorrido en estos 13 años. Tenemos un gran desafío: la sociedad demanda alimentos atendiendo la sustentabilidad ambiental, social y productiva. Como productores debemos responder a dicha petición. Nos gratifica que se reconozca el esfuerzo que implica proveer alimentos sustentables al mundo, aunque es incipiente el camino, deseamos que este reconocimiento sea inspirador para que más actores se sumen al desafío.”

Las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA’s) surgen básicamente, para asegurar que los alimentos sean sanos y aptos (inocuos) para el consumo humano respetando sociedad y ambiente.

Estos protocolos están en el marco conceptual de “hacer las cosas bien y dar garantías por ello”. En ellas hay un liderazgo argentino como en pocos temas, la Vaca Viva es parte de la conceptualización de un futuro que integre a los argentinos de todas las geografías en un proyecto de inserción inteligente en el mundo, con calidad de vida y con nuestros hijos y nietos que no se sientan obligados a usar el pasaporte para desarrollar su proyecto de vida.

Publicado: 06 de abril de 2021

Fuente: Clarín Rural

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