Seguridad de los Alimentos y Forrajes Provenientes de Cultivos con Ingeniería Genética



El primer cultivo alimenticio genéticamente modificado (GM) (tomate) se introdujo en 1995, seguido por el desarrollo exitoso y la liberación comercial de maíz, soya, algodón, canola, papa, papaya, alfalfa, calabaza y remolacha azucarera con nuevos rasgos genéticos específicos.

Aunque la seguridad de cada nuevo cultivo de GM ha sido evaluado por varias autoridades reguladoras en todo el mundo antes de su lanzamiento comercial, el debate público en curso sobre la seguridad de los alimentos y piensos derivados de las plantas de GM no ha disminuido. Tales debates a menudo eclipsan el hecho importante de que todos los cultivos utilizados como alimento humano o alimento para animales incluyen variedades que se han desarrollado a través de la selección y selección convencional a lo largo de cientos o miles de años, o mediante mutagénesis intencional pero aleatoria.

El desarrollo de cultivos alimentarios a través de tales prácticas de reproducción, resulta en cambios genómicos a gran escala en los cultivos resultantes, y estos cambios genómicos no se someten a una caracterización molecular. En contraste, los nuevos cultivos GM se desarrollan utilizando fragmentos de ADN bien caracterizados y los cultivos resultantes se prueban y evalúan con mucho mayor escrutinio.

Este documento revisa los datos de seguridad e información de los cultivos GM y los alimentos obtenidos de ellos.



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Publicado: 14 de diciembre de 2017

Fuente: Toxicological Sciences

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