2016 Índice Mundial de Hambre: Llegar a cero hambre



El Índice Global del Hambre 2016 (GHI) presenta una medida multidimensional de hambre a nivel nacional, regional y global, centrándose en cómo el mundo puede llegar a Cero Hambre el 2030.

El mundo en vias de desarrollo ha hecho un progreso sustancial en la reducción del hambre desde el año 2000. El 2016 GHI muestra que el nivel de hambre en los países en desarrollo como grupo, ha disminuido en un 29 por ciento. Sin embargo, este progreso ha sido desigual y con grandes disparidades, por lo que el hambre seguirá existiendo a nivel regional, nacional y subnacional.

Los niveles de hambre siguen siendo grave o alarmante en 50 países. Los niveles más altos de hambre todavía se encuentran en África al sur del Sahara y Asia del Sur. Aunque las calificaciones del GHI en estas dos regiones han disminuido con el tiempo, los niveles actuales se mantienen cerca de la categoría alarmante. 

El informe de 2016, con un ensayo del asesor especial de las Naciones Unidas, David Nabarro, propaga el nuevo paradigma del desarrollo internacional propuesto en las Naciones Unidas, en su Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que prevé Hambre Cero el 2030, como una meta entre las 17 propuestas, con un enfoque holístico y el plan de transformación integral para el mundo. Para llegar al Hambre Cero, dejando atrás a nadie, el GHI 2016 pone de relieve la importancia de identificar las regiones, países y poblaciones que son más vulnerables al hambre y la desnutrición, para que el progreso se pueda acelerar allí.

Para reflejar la naturaleza multidimensional del hambre, el GHI combina los siguientes cuatro indicadores componentes en un único índice:

  1. La desnutrición: la proporción de personas desnutridas como porcentaje de la población (que refleja la proporción de la población cuyo consumo de calorías es insuficiente;
  2. Atrofia infantil: la proporción de niños menores de cinco años que sufren pérdida de masa (es decir, de bajo peso para su altura, lo que refleja la desnutrición aguda);
  3. Retraso en el crecimiento infantil: la proporción de niños menores de cinco años que sufren de retraso en el crecimiento (es decir, baja estatura para su edad, lo que refleja la desnutrición crónica); y
  4. La mortalidad infantil: la tasa de mortalidad de los niños menores de cinco años (lo que refleja en parte la sinergia fatal de la nutrición inadecuada y ambientes insalubres).

El GHI clasifica a los países en una escala de 100 puntos. El cero es la mejor puntuación (sin hambre) y 100 es el peor, aunque ninguno de estos extremos se alcanza en la práctica.



Tamaño: 2,91

Publicado: 30 de mayo de 2017

Fuente: IFPRI

Descargar documento