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24 DICIEMBRE

HISTORIAS INSPIRADORAS

Quimofobia: casi el 40 % de los Europeos quieren un Mundo Libre de Químicos

Quimofobia: casi el 40 % de los Europeos quieren un Mundo Libre de Químicos

Un nuevo estudio revela que casi el 40 % de los europeos quieren «vivir en un mundo donde las sustancias químicas no existen». Otro 82 % no sabía que la sal de mesa es sal de mesa, ya sea extraída del océano o hecha sintéticamente.



Alex Berezow

No es un secreto que la persona promedio es analfabeta científica. La pregunta es: "¿Cuán analfabetos científicos?" La respuesta es espantosa.

Los investigadores Michael Siegrist y Angela Bearth informan en la revista Nature Chemistry sobre una encuesta que realizaron para evaluar las actitudes de los europeos hacia los productos químicos. Tuvieron alrededor de 700 encuestados de cada uno de los ocho países: Austria, Francia, Alemania, Italia, Polonia, Suecia, Suiza y Reino Unido, para un total de 5.631 participantes.

La primera serie de preguntas fue diseñada para medir la quimofobia, el miedo irracional a los químicos. Como se muestra a continuación, el 30 % de los europeos informan estar "asustados" de los productos químicos, y alrededor del 40 % intentan "evitar el contacto con sustancias químicas" y quieren "vivir en un mundo donde las sustancias químicas no existen". Obviamente, esto es imposible. Todo, agua, comida, su teléfono inteligente, es un químico o una combinación de químicos.

La segunda serie de preguntas fue diseñada para evaluar los conocimientos básicos de química y toxicología. Los resultados fueron mucho peores: el 82 % de los encuestados no sabían que la sal de mesa es sal de mesa, ya sea extraída del océano o hecha sintéticamente. Otro 91 % no sabía que "la dosis hace que el veneno" sea cierto, incluso para los productos químicos sintéticos

¿Cómo pueden las personas carecer de educación en una sociedad que tiene acceso a todo el conocimiento que la humanidad haya producido? Los autores ofrecen una explicación bastante plausible.

Señalan que el público está muy alejado de los procesos necesarios para producir los materiales que usamos a diario. La gente simplemente no entiende cómo los alimentos llegan de forma segura a su plato o un teléfono inteligente cae en su bolsillo. Debido a esto, las personas dependen de atajos mentales (heurística simple) para tomar decisiones. Las decisiones generalmente son incorrectas porque las heurísticas son falacias lógicas.

Por ejemplo, los autores citan la falacia común de "lo natural es mejor", en la que las personas concluyen erróneamente que las cosas que se encuentran en la naturaleza son más seguras que las versiones sintéticas. Otra es la heurística del "contagio", en la que se cree que incluso la cantidad más pequeña de una sustancia tóxica es dañina y "contamina" todo con lo que entra en contacto. Bajo esta extraña luz, una sola molécula de una toxina es tan peligrosa como una tonelada métrica.

Otro más es la heurística de "confianza", que es esencialmente un llamamiento falaz a la autoridad. Las personas confían en otros que comparten sus valores, no en expertos. Entonces, si una celebridad popular dice que deberías ponerte café en el trasero, por cierto, algunas personas lo harán.

Mi única queja con el artículo es que los autores parecen alejarse de la conclusión más obvia:

"No es nuestra intención propagar un modelo de déficit ingenuo postulando que la falta de conocimiento es la única razón de las percepciones negativas de los productos químicos sintéticos".

¿Por qué no? Esa es la respuesta correcta.

Fuente original: Michael Siegrist y Angela Bearth. "La quimofobia en Europa y las razones de las percepciones de riesgo sesgadas". Nature Chemistry 11: 1071-72. Publicado: 07-noviembre-2019.

Traducción: Cecilia González P.

Publicado: 24 de diciembre de 2019

Fuente: ACSH

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