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07 NOVIEMBRE

BIOTECNOLOGÍA

Esta hoja artificial convierte el CO2 en un combustible de bajo costo

Esta hoja artificial convierte el CO2 en un combustible de bajo costo

Una hoja artificial combinaría CO2, agua y luz solar para crear energía. Los científicos se han acercado a hacer que funcione a escala. Las hojas son increíblemente buenas para usar CO2, sol y agua para generar energía, por lo que los científicos han estado ansiosos por encontrar una manera de imitar esa capacidad, pero creando energía para que los humanos la utilicen. Imagine aviones que funcionan con combustible para aviones hecho de luz solar y CO2, en lugar de usar combustible producido por la perforación de petróleo.



Adele Peters


Una nueva investigación publicada hoy en Nature Energy explica un nuevo proceso para la tecnología de hojas artificiales, inspirado en la fotosíntesis, que puede producir combustible neutral en carbono a un bajo costo. "Imita las hojas naturales", dice Yimin Wu, profesor de ingeniería en la Universidad de Waterloo que dirigió la investigación. "Estamos utilizando dióxido de carbono y agua y luz solar como insumo, y produciendo metanol y oxígeno como producto".

El proceso es 10 veces más eficiente que la fotosíntesis en una planta. Los investigadores no son los únicos científicos que trabajan en este tipo de tecnología, que es una forma de utilizar los miles de millones de toneladas de CO2 en exceso en la atmósfera. Climeworks, una startup que extrae CO2 del aire mediante la captura directa de aire, actualmente está colaborando con otros para estudiar la viabilidad de una nueva planta que convierta ese CO2 en combustible renovable para aviones. Otra startup, llamada Carbon Engineering, también está comenzando a fabricar combustible para aviones a partir de CO2 capturado. Otros investigadores han argumentado que una hoja artificial podría alimentar fácilmente una casa. La tecnología a menudo implica el uso de electricidad para dividir las moléculas de CO2. Pero el nuevo proceso que el equipo de Wu está estudiando evita el uso de electricidad, lo que, según él, facilita la ampliación, ya que se necesita menos infraestructura.

El proceso del equipo de Wu utiliza un polvo rojo barato hecho de cobre llamado óxido cuproso, que actúa como catalizador cuando se mezcla con agua y CO2. Cuando un haz de luz blanca apunta a la mezcla, desencadena una reacción química que produce oxígeno y convierte el CO2 en metanol. Luego, la solución se calienta y el metanol se captura a medida que se evapora.

Wu planea continuar mejorando la eficiencia de la tecnología y pronto comenzará a comercializar el proceso. A diferencia de nuevas empresas como Carbon Engineering, planea trabajar con CO2 capturado de la industria en lugar de hacerlo directamente desde el aire. "El CO2 en sí proviene de los gases residuales de la industria del acero, la industria automotriz o incluso la industria de la perforación petrolera", dice. "Podemos usar este gas residual y convertirlo en productos químicos útiles". El combustible alternativo, ya sea que se use en lugar de gasolina en automóviles o en lugar de combustible para aviones hecho de petróleo crudo, debería ser competitivo en cuanto a costos.

A medida que el proceso reduce las emisiones, simultáneamente reduce la necesidad de más producción de petróleo. "Ayuda a combatir el cambio climático, reduce las emisiones de CO2, pero también proporciona energía sostenible", dice Wu.

Traducción: Cecilia González P.

Publicado: 07 de noviembre de 2019

Fuente: Fast Company

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