10 JULIO

AGROCIFRAS

La superficie cultivada de maíz Bt en Portugal aumentó un 3,6 % el 2017

La superficie cultivada de maíz Bt en Portugal aumentó un 3,6 % el 2017

En Portugal, el área de maíz modificado genéticamente presentó un total de 7.307,55 hectáreas el 2017, siendo la gran mayoría de esta área sembrada en la región de Alentejo, donde se registró una superficie total de 3.187,21 hectáreas.



Estos datos se presentaron de acuerdo con el informe de la SAGD - Dirección General Alimentaria y Veterinaria.

La superficie corresponde al cultivo del maíz Bt (resistentente al ataque de plagas del gusano barrenador), la cual aumentó alrededor de 3,6 % en comparación con 2016, según el informe de la Agencia de Medio Ambiente portugués APA.

En su informe, el SAGD aclara además que "en la Unión Europea sólo un único organismo genéticamente modificado está autorizado: maíz MON810. Actualmente se están produciendo principalmente en España y Portugal".

El cultivo de maíz convencional y GM en Portugal en el 2017, abarcó la superficie total cultivada de 115.667 hectáreas, de acuerdo con ANPROMIS - Asociación Nacional de Productores de Maíz y Sorgo.

En la Unión Europea, la zona de cultivo de maíz genéticamente modificado disminuyó el 2017, aproximadamente un 3,5 % respecto al año anterior, que abarca 131.535 hectáreas, de acuerdo con la APA.

Los países que cultivaron maíz Bt en la Unión Europea en 2017, eran sólo España y Portugal, ya que este cultivo de maíz resistente al ataque de insectos, sigue siendo esencial para los agricultores en regiones específicas, donde hay una alta incidencia del ataque de perforación y la consiguiente destrucción de sus cultivos.

El uso de este tipo de maíz trae beneficio económico para los agricultores y el medio ambiente, ya que requiere menor aplicación de insecticidas, lo que reduce el uso de tractores y por lo tanto el uso de combustibles fósiles (con la reducción de gases de efecto invernadero sobre el cambio climático). También hay beneficios del uso del maíz Bt para la salud, debido a que las plantas resistentes al ataque de las orugas no son lesionadas por estos, lo que impide el desarrollo de hongos que a su vez producen micotoxinas, sustancias químicas que son cancerígenas, tanto para humanos como para los animales.

Traducción: Cecilia González P.

Publicado: 10 de julio de 2018

Fuente: Centro de Información sobre Biotecnología, Portugal

Atrás

También puede interesarte leer


´

DESCARGUE GRATIS